Pica el chocolate negro en trozos pequeños y colócalos en un bol mediano.
Corta la mantequilla en trozos y ponla en una cacerola pequeña a fuego medio. Cocina hasta que comience a hervir suavemente, moviendo la cacerola de vez en cuando (unos 5 minutos).
Vierte la mantequilla caliente sobre el chocolate picado y deja reposar por 5 minutos para que se derrita.
En un bol grande, mezcla el azúcar, el azúcar moreno, la sal, el extracto de vainilla y los huevos. Bate con una batidora eléctrica a alta velocidad durante unos 10 minutos, hasta que la mezcla esté suave y esponjosa.
Bate la mezcla de mantequilla y chocolate hasta que esté completamente suave y homogénea.
Vierte lentamente la mezcla de chocolate derretido en la mezcla de huevos y azúcar. Bate hasta que todo quede bien integrado.
Tamiza la harina y el cacao en polvo sobre la mezcla y remueve suavemente hasta que no queden grumos.
Vierte la masa en un molde de 20 x 20 cm (8 x 8 pulgadas) forrado con papel de horno, extendiéndola de manera uniforme.
Hornea en un horno precalentado a 180°C (horno convencional) o 160°C (horno con ventilador) durante unos 35 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga casi limpio.
Retira del horno y deja que los brownies se enfríen por completo en el molde sobre una rejilla.
Corta en cuadrados y sirve. ¡Disfrútalos!