Forra un molde redondo de 20 cm (8 pulgadas) con papel de horno.
En un bol grande, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa y de color claro.
Agrega el polvo de hornear y la maicena, mezclalo bien.
Añade el yogur griego y una pizca de sal, y bate hasta obtener una mezcla suave.
En otro bol limpio, bate las claras de huevo con una batidora hasta que formen picos firmes.
Incorpora las claras batidas poco a poco a la mezcla anterior, con movimientos suaves para no perder el aire.
Vierte la masa en el molde preparado y hornea en un horno precalentado a 160 °C (320 °F) por 40 minutos. Luego, baja la temperatura a 140 °C (285 °F) y hornea 10 minutos más.
Apaga el horno y deja el bizcocho dentro por 10 minutos antes de sacarlo.
Retiralo del horno y dejalo enfriar completamente sobre una rejilla.
Espolvorea con azúcar glas antes de servir. ¡Disfruta!
Notas
Ingredientes a temperatura ambiente: Usa los huevos y el yogur a temperatura ambiente para que se mezclen mejor y la masa quede más suave.Batir las yemas: Bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté clara y espesa. Esto añade aire y ayuda a que el pastel suba con una textura ligera.Batir las claras: Usa un bol limpio y seco, sin restos de grasa, para batir las claras. Bate hasta que formen picos firmes, pero sin excederte, para que no se rompan.Mezclar con cuidado: Incorpora las claras batidas poco a poco con una espátula, usando movimientos envolventes para mantener la mezcla aireada.Horneado adecuado: Hornea primero a 160 °C y luego baja a 140 °C para que el bizcocho suba de forma pareja sin agrietarse. No abras el horno mientras se hornea para evitar que se baje.Cómo guardarlo: Es mejor comerlo fresco, pero puedes guardarlo en un recipiente hermético a temperatura ambiente por 2 días o en la nevera por 4 días.