Seca los muslos de pollo con papel de cocina para que la piel quede crujiente (si tienen piel).
Coloca los muslos de pollo en un bol grande.
Sazona los muslos de pollo con sal, ajo en polvo, pimienta negra, pimentón, condimento cajún y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Frota bien los condimentos sobre el pollo para que quede completamente cubierto. Déjalo reposar durante 30 minutos para que tenga más sabor.
Coloca los muslos de pollo sazonados en una bandeja de horno. Déja un espacio entre ellos para que se cocinen de manera pareja.
Hornea en el horno precalentado a 200 °C (400 °F) durante 30-35 minutos. Si quieres que la piel quede más crujiente, ásala a temperatura alta durante 2-3 minutos al final.
Saca el pollo del horno y déjalo reposar por 5 minutos antes de servir. Esto ayuda a que los jugos se repartan bien, haciendo que la carne quede más jugosa.
Notas
Marinar para más sabor: Deja el pollo en el marinado por al menos 30 minutos para que absorba bien los sabores. Si puedes, déjalo en la nevera toda la noche para un resultado aún más delicioso.Piel crujiente: Antes de sazonar, seca bien el pollo con papel de cocina. Si está húmedo, la piel no quedará crujiente. Un poco de aceite de oliva ayuda a que los condimentos se adhieran y forme una costra dorada y crujiente.Dorado final: Para una piel extra crujiente, asa el pollo a temperatura alta durante 2-3 minutos al final del asado. Vigílalo para que no se queme.Dejar reposar: Después de sacarlo del horno, deja que el pollo repose unos minutos. Esto permite que los jugos se distribuyan bien y la carne quede más jugosa.Guardar y recalentar: Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera por hasta 4 días. Para recalentarlo y mantenerlo crujiente, usa el horno a 175 °C (350 °F) o una freidora de aire.